viernes, 17 de diciembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Aunque muchos crean lo contrario, “telefonazo” es el término correcto para una llamada telefónica. Decimos: “Te echo un telefonazo”. Pero si a usted le suena como a “golpear con el teléfono”, entonces diga: “Te hablo (o: me hablas) por teléfono”, y problema resuelto...

Pero en ese contexto le recomendamos no usar el vocablo “telefonema” pensando que es mejor que “telefonazo”. En realidad, telefonema sólo debe usarse para referirse a un mensaje o recado telefónico: “Te dejé un telefonema en tu agenda”.

En el caso de la frase: "Dar el teléfono" como sinónimo de “dar el número telefónico”, los puristas dicen que es incorrecto porque es como decir: “dar el aparato telefónico”. Falso: cuando se da el domicilio, no se entrega el lugar donde se habita. En todo caso, también sería incorrecto dar el número telefónico, porque entonces nos desprenderíamos de ese número. Y así, lo mejor sería: “Dime cuál es tu número telefónico”. En ese sentido, cuando alguien te dice: “Deme su nombre, por favor”, no es que esa persona se vaya a quedar con él y usted vaya sin nombre por la vida. Aunque conocemos muchos casos de personas que les encantaría que les quitaran su repugnante nombre para poder llamarse de otro modo. Seamos correctos al hablar, pero no queramos enseñarle a hacer morfemas a Nikito Nipongo.

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “En ese lugar trabajé un periodo de tiempo muy corto”. ¿Dónde está la incorrección”?

CLARO: Es una redundancia decir “periodo de tiempo”, porque un periodo siempre es de tiempo. Lo mismo ocurre con lapso.

Libro abierto

Curso de Excel, de Juan Manuel Díaz Salcedo. Instituto Politécnico Nacional. 98 pp. Es una obra de consulta dirigida lo mismo a estudiantes de computación que a usuarios sin experiencia. Aborda los aspectos básicos de Excel. Orienta en forma práctica al lector para que desde el principio pueda usar este programa en la construcción de hojas de cálculo, fórmulas, base de datos, graficación y plantillas.

sábado, 27 de noviembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El idioma español es uno de los motores más poderosos para seguir impulsando el machismo en nuestra sociedad. Un lector de esta columna envió una interesante lista de términos en donde con el simple cambio del género masculino al femenino, podemos pasar de un concepto normal y hasta positivo, a otro francamente despectivo. Hoy sólo veremos el trato que, con algunas palabras, damos a ciertas mujeres.

De esta manera:

Zorro es un héroe justiciero, pero zorra es una prostituta. Perro es el mejor amigo del hombre, y perra es una prostituta. Aventurero significa osado, valiente, arriesgado, yaventurera... prostituta. Un moscón es un moscardón, un avispón, y sin embargo una moscona es una prostituta; claro, a pesar de que así se apellida una de las mejores poetisas –digamos poetas, para que las feministas no se enojen– de este país: Miriam Moscona.

Un ambicioso es un hombre visionario, con altas metas, pero una ambiciosa es una prostituta. Si el varón es un cualquiera, es un individuo x; ah, pero una cualquiera es una prostituta. Callejero es un hombre o un perro que gusta deambular por las calles, y callejera es una prostituta.

Un cortesano es un miembro de la corte, y no obstante cortesana es una prosituta. Un hombre mundano es un viajero y conocedor del mundo, pero una mujer mundana es una prostituta. Un buscón es un ratero y estafador, y una buscona es una prostituta. Un hombrezuelo es un hombrecillo, un tipo pequeño, pero mujerzuela es una prostituta. Un hombre público es un personaje prominente, un funcionario público, en tanto que una mujer pública es una prostituta.

Las buenas lenguas

Veamos esta frase: “Me dijeron que ayer veniste, pero no me encontraste”. ¿Cómo debe decirse: “veniste” o “viniste”?

CLARO: Debe decirse “viniste”, porque así conjuga el pasado del verbo venir en la segunda persona del singular. En cambio, para el presente del plural en la segunda persona es “venimos”, y para el pasado es “vinimos”.

Libro abierto

Lenguaje y literatura, por Julián Castruita Morán. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 105 págs. Un libro sencillo y ameno sobre los diversos tipos de lenguaje en la comunicación humana. Aborda también los estilos y géneros literarios, así como las principales etapas y movimientos de la poesía.

viernes, 26 de noviembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Para seguir con el uso discriminatorio del idioma en contra de la mujer, aquí sigue la lista de algunas palabras cuyo significado cambia del masculino al femenino. Lo curioso es que también las mujeres emplean estos términos:

-Perro es el mejor amigo del hombre, pero cuando decimos perra queremos mencionar prostituta.

-Un hombrezuelo es un hombrecillo, un tipo pequeño, y sin embargo mujerzuela es una prostituta.

-Un hombre público es un personaje prominente, un funcionario público, en tanto que una mujer pública es una prostituta.

-Un buscón es un ratero y estafador, y una buscona es una prostituta.

-Zorro es un héroe justiciero, pero zorra es una prostituta.

-Un ambicioso es un hombre visionario, con altas metas, pero una ambiciosa es una prostituta.

-Un moscón es un moscardón, un avispón, y sin embargo una moscona es una prostituta; claro, también así se apellida una de las mejores poetisas –digamos poetas, para que las feministas no se enojen– de este país: Miriam Moscona.

Seguramente usted podría hacer una lista más amplia de estas dicotomías, con lo cual se demuestra la actitud despectiva que priva contra la mujer.

Las buenas lenguas

VEAMOS LA SIGUIENTE FRASE: “Herminia le dio una mordida a la manzana”. ¿Cómo debe decirse: “mordida” o “mordisco”, o es correcto de las dos maneras?

CLARO: Debe decirse: “Mordisco”, porque “mordida” o “mordido” es la cosa o persona a la que se muerde: “Esta manzana está mordida”.

Libro abierto

Hotelería, por Luis Barragán del Río. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 124 págs. Un texto fundamental para la capacitación y profesionalización del personal dedicado a la industria hotelera. En él se explica desde cómo clasificar las categorías de los hoteles, definir políticas de compra y costabilidad, hasta los secretos de las bebidas excitantes, la alimentación de los huéspedes y la administración óptima de los recursos humanos. Si usted tiene un hotel o pretende dedicarse a esta apasionante actividad, el estudio será una herramienta indispensable.

domingo, 21 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El presidente de Estados Unidos, George Bush, dijo sentirse orgulloso de que para descubrir el escondite de Saddam Hussein, ex presidente iraquí, no tuvo que usar sus grupos de Inteligencia.

Más orgullo lo embargó,

ya metido en su demencia,

porque desde que nació

no ha usado la inteligencia.

martes, 16 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

En  la derrota de Maricarmen Ramírez en Tlaxcala, se ven reflejadas todas las esposas de gobernantes que quieren heredar el trono del marido

Se espera tras el alud

del fracaso perredista

que se desintegre el club

de la esposa oportunista.

lunes, 15 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ahora que el alcoholímetro se aplicará todos los días en la ciudad de México, ya se piensa en el viejo plan del conductor designado, pero...

Si el alcoholímetro está

todos los días aplicado

cualquier amigo querrá

ser borracho designado.

sábado, 13 de noviembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

La cultura de informadores, cronistas y protagonistas del deporte casi siempre se limita a su ámbito de especialidad, y de ahí que difundan muchísimos rebuznos que luego el público repite sin razonarlos.

En muchos diarios mexicanos la palabra futbol la escriben con acento –fútbol–, a pesar de que en nuestro país la pronunciamos como palabra aguda (acento prosódico en la última sílaba, como corazón y pirulí), y no grave (acento prosódico en la penúltima sílaba, como néctar y casa). Fútbol con acento en la “u” sólo se pronuncia en España y Sudamérica.

Muchos dicen box para referirse a la actividad del pugilismo. Pero el término correcto es boxeo.

Finalmente, el amigo Carlos Arthur escribió para recordarnos un par de frases que forman parte de los muchos televicios. Precisa el joven Arthur que los “cronistas” deportivos dicen con asiduidad: “El estadio está totalmente lleno”. Deberían saber que lo lleno ya está lleno, no total ni parcialmente. Otra de sus frases es: “El jugador sale visiblemente cojeando”. Pues claro, porque es imposible que no sea visible cuando alguien cojea, ¿no?

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “El no pudo prever el accidente”. ¿Cómo debe decirse: “prever” o “preveer”?

CLARO: Se dice “prever”, con la una sola “e” al final. Muchos se confunden con el verbo “proveer”, que en efecto se escribe con doble “e” en la última sílaba.

Libro abierto

La guerra del Medio Oriente, por Cipriano Gutiérrez y Leonardo Pérez. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 143 págs. Un oportuno libro, pues ahora con la muerte del líder palestino Yasser Arafat, el escenario geopolítico en el Medio Oriente requiere de un nuevo análisis. De manera sencilla se habla de las guerras interminables y los conflictos sociopolíticos que en nombre de la religión violentan a aquella zona.

viernes, 12 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Hay alarma entre los marines gringos que asesinan en Iraq, porque un insecto desconocido les está trasmitiendo un virus mortífero

Si hay un parásito abyecto

que a los marines quebranta,

de seguro que ese insecto

preside la Casa Blanca

jueves, 11 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

A las tres de la mañana del miércoles, René Bejarano fue detenido en su domicilio y encarcelado en un reclusorio, por haber recibido dinero de Carlos Ahumada.

Por una ambición pervertida

y mientras la suerte se esfuma,

hoy sabe René que en la vida

al que madruga Dios lo ahuma.

miércoles, 10 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Fox cree que gracias a él se acabó el autoritarismo presidencial, pero aún así...

Sobre el presidencialismo

dice Fox media verdad,

pues no hay autoritarismo,

mas tampoco autoridad

lunes, 8 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ha causado mucha polémica la foto que le tomaron al presidente Fox cuando estaba patas pa'arriba en una alberca brasileña.

La imagen presidencial

donde según Fox flotó

no puede ser real,

pues desde cuándo se ahogó.

sábado, 6 de noviembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Las recientes elecciones presidenciales en Estados Unidos hicieron que se repitiera uno de los errores lingüístico-políticos en los que se cae en todos lados. Para referirnos a los habitantes de Estados Unidos usamos el gentilicio “americanos”, pero ellos son tan americanos como el resto de quienes nacimos en América: bolivianos, panameños, mexicanos, uruguayos, guatemaltecos, paraguayos, en fin.

Escritores como Carlos Fuentes; conductores como Gutiérrez Vivó o Ferriz de Con; políticos, cronistas deportivos, profesores, izquierdistas, panistas, limpiadores de parabrisas, Ahumada, la Titanic, los hermanos Atayde: muchos dicen “americanos” para referirse a nuestros vecinos del norte.

Pero, ¿cómo debemos llamarlos? ¿Norteamericanos? También los mexicanos del ombligo de la república pa’rriba somos tan norteamericanos como ellos y los canadienses. ¿Gringos? La verdad, es despectivo, y si no queremos que nos ofendan, no ofendamos nosotros. ¿Estadounidenses? Nosotros también lo somos, porque nuestro país se llama Estados Unidos Mexicanos. Pero... tal vez sea mejor llamarles así, pero con la contracción: estadunidenses. Al fin que para nuestro nombre oficial siempre usamos México, y en todo caso, nuestros antepasados se pusieron Estados Unidos Mexicanos como copia de Estados Unidos de América. Entonces, pues, ellos son estadunidenses, no americanos. Se firma y se cumple. Y a partir de ahora todos los mexicanos que les llamen americanos a los estadunidenses, serán convertidos en las Mónica Lewinsky de Bush...

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “Como esta revista sale dos veces al año, es una publicación bienal”. Si sale dos veces al año, ¿debe decirse “bienal” o “bianual”?

CLARO: Bianual: dos veces al año. Porque Bienal significa: cada dos años.

Libro abierto

Lo que todos los jóvenes deben saber sobre las drogas, por Francisco Ochoa. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 101 pp. Con caricaturas al estilo Rius, se explica por qué no deben usarse las drogas y la manera en que destruyen al ser humano. Lo interesante es que no se limita a las razones familiares y sociales, sino que se basa en argumentos médicos y científicos para aclarar el daño que causan en el cerebro la mariguana, la cocaína, el tíner y otras drogas.

viernes, 5 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El secretario de Agricultura, Javier Usabiaga, llamado el "Rey del ajo", fue abucheado y tildado de mentiroso por campesinos de su tierra, cuando dijo que el sector agropecuario creció 6.9 por ciento en agosto.

Porque Usabiaga galopa

en cifras exageradas,

recibió su propia sopa:

ajos, cebollas, mentadas...

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El secretario de Agricultura, Javier Usabiaga, llamado el "Rey del ajo", fue abucheado y tildado de mentiroso por campesinos de su tierra, cuando dijo que el sector agropecuario creció 6.9 por ciento en agosto.

Porque Usabiaga galopa

en cifras exageradas,

recibió su propia sopa:

ajos, cebollas, mentadas...

miércoles, 3 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ciudadanos y partidos políticos del estado de Morelos coinciden en que Sergio Estrada Cajigal es el peor gobernador que han tenido... y eso que hay mucha competencia...

En el peor de los flagelos

se convirtió Sergio Estrada,

porque por todo Morelos

salpicó su Cajigada.

martes, 2 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Hoy, causalmente Día de Muertos en México, los estadunidenses eligen al nuevo presidente de EU, entre el republicano George Bush y el demócrata John Kerry

Resulta revelador

que en un día tan patiyerto

salga el gringo de elector,

pues con cualquier triunfador

el mundo se da por muerto.

lunes, 1 de noviembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Aunque digan que en sólo cuatro localidades del DF y Nuevo León “se vive como en Alemania”, la verdad es que...

En México y en Tanzania

sabemos por predominio,

vivir como en la Alemania...

de los campos de exterminio.

sábado, 30 de octubre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Escribe el poeta y lexicógrafo José Fábregas para comentar un tema tratado en este espacio.

Respecto a "estratosfera" y "biosfera". El diccionario de la R. A. consigna el uso americano de "estratósfera" y "biósfera", dándolo así por válido. Y personalmente, jamás he escuchado que alguien pronuncie o escriba estos términos sin acento. Creo que, en todo caso, estaríamos frente a un ejemplo más de contradicción entre la norma y el uso, como ocurre con "fútbol" (norma) y "futbol" (uso). Respecto al diccionario de la Real Academia, tienes toda la razón. Yo prefiero el Larousse, que es infinitamente superior al de la RAE. Y eso que ya "pulieron" bastante el susodicho diccionario de la Academia, aunque en esa acción le hayan quitado lo divertido, como la definición de Marxismo: "Doctrina de Marx y sus secuaces"; o Difícil: "Lo que no se hace sin mucho esfuerzo".

Le cabe toda la razón a don José Fábregas. Y además, otro de los graves defectos del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) es que su “sucursal” mexicana no siempre le informa adecuadamente de los mexicanos que empleamos en nuestro país, los académicos de aquí quieren imponer sus reglas por encima de la costumbre.

Sostiene el DRAE que para designar el aparato que usamos para cocinar con carbón lo correcto es “anafe”, pero lo cierto es que en nuestros lares todos pronunciamos “anafre”.

Asimismo, el lexicón asegura que aquí decimos “fondongo” para nombrar a una persona malhecha, descuidada y floja. En realidad, nadie dice así, todos decimos “fodongo” o “fodonga”.

Los académicos se atacan cuando oyen a un mexicano y otros latinoamericanos usar el adjetivo “calientito”. Afirman que debe decirse “calentito”, porque es un término irregular. Y lo mismo ocurre con “amueblar”. Los especialistas exigen que digamos “amoblar”. Pero así hablamos en México, y por más academias que quieran reglamentarnos, nos vale. He dicho.

Las buenas lenguas

En la frase: “No sirve el internet”, ¿cómo debe decirse: el o la internet?

CLARO, lo correcto es de las dos formas, aunque en México es más frecuente el masculino. Aún más: muchas personas usan el término sin artículo: “Voy a entrar a internet. Se recomienda usarlo con minúscula inicial, porque no es un nombre propio. Por cierto, internet viene de la contracción “international net”, red internacional.

 Libro abierto

El Santos, Embajadores de Vulgaria, por Jis y Trino. Ediciones B de Grupo Zeta. Octava compilación de las tiras cómicas que modificaron el modo de hacer caricaturas (“cartones”, les llaman los pochohablantes) en el México finisecular. Como es de esperarse, aquí el fan de el Santos, la Tetona Mendoza, el Peyote Asesino y toda la pléyade de personajes, se esmeran para ver quién es más asqueroso, guarro, vulgar y “supcio”.

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

De unos años para acá, la Real (jajajá) Academia de la Lengua Española se ha puesto de un suavecito que ni ella misma se aguanta: permisiva, optativa, ya no tan discriminatoria ni tan mocha ni tan anticomunista ni... bueno, no mucho. Pero anda irreconocible la momia agusanada esa. Nos da chance de usar nuestros americanismos y mexicanismos.

Pero aunque no quiera, nosotros hablamos como se nos pega nuestra regalada lengua.

Así, mientras ella sugiere que digamos “mejurge”, los mexicanos nos empecinamos en pronunciar “menjurje”.

Por favor, esa palabrita árabe úsenla como “anafe”, pero nos negamos y decimos “anafre” cuando nos referimos al aparato ese en el que preparamos o calentamos nuestros alimentos.

Y claro, alimentos “calientitos”, no calentitos, como insiste la Academia que escribamos.

La “Real” decreta que se escribe omoplato, como palabra grave con acento prosódico en “pla”. Pero aquí escribimos homóplato, con h y acento esdrújulo, faltaba más.

Las buenas lenguas

Veamos esta oración: “Guillermo festinó la derrota de Pumas”. ¿Festinar es sinónimo de festejar?

CLARO QUE NO: Aunque los políticos y periodistas deportivos así lo digan, en realidad “festinar” quiere decir: malversar, pero también apresurar, precipitar.

Libro abierto

México hacia el año 2025, Tomo I, coordinado por Alberto Montoya para el Centro de Estudios Estratégicos Nacionales. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 792 pp. Investigadores de instituciones académicas más prestigiadas y de varias dependencias gubernamentales realizan una prospectiva de los principales problemas que tendrá nuestro país dentro de 20 años, con sus respectivas posibles soluciones.

viernes, 29 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Promete el presidente Fox que investigará el caso de la esposa del director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, quien pagó su cirugía plástica con presupuesto de la paraestatal.

Ya que el foxismo proclama

una cuota muy elástica,

sé de una primera dama

que le urge cirugía drástica.

jueves, 28 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Finalmente los senadores del PAN y del PRI se salieron con la suya (¡la suya!) y bloquearon la participación de Andrés López Obrador en el edificio del Senado, para colaborar en su linchamiento hacia el 2006.

En estos actos tan peores

que la política teje,

se les llama senadores

porque quieren cenar Peje.

miércoles, 27 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Acusado de proteger a narcos, cómplice en robo de autos y otros abusos en su cargo, el gobernador de Morelos, Sergio Estrada Cajigal, dice que no pedirá licencia.

Para qué licencia quiere

Sergio Estrada Cajigal,

si ya desde cuándo tiene

licencia para transar.

sábado, 23 de octubre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Los nuevos conflictos que enfrenta la humanidad también traen nuevos términos que no sabemos usar, como “ecología”, para referirnos a la situación ambiental de un lugar. Es frecuente la expresión: “Los autos están deteriorando la ecología”. Pero es un error, porque lo que se está diciendo es que se deteriora una materia escolar, puesto que ecología significa “estudio del ambiente o del ecosistema”. Lo correcto es: Los autos deterioran el ecosistema, el bioma, el ambiente y hasta la situación atmosférica. Pero tampoco es correcto decir “medio ambiente”, pues medio y ambiente significan lo mismo.

Y en un tema colateral, hay un concepto que crea mucha confusión: mientras que la palabra atmósfera es esdrújula, con acento en la penúltima sílaba, sus expresiones cercanas: “estratosfera” y “biosfera” se escriben sin acento. ¿Por qué causa? Los lingüistas nos pueden dar muchas explicaciones, pero en el fondo sólo hay una razón: por capricho y falta de acuerdo, porque las tres palabras tienen exactamente la misma estructura: atmósfera, estratosfera y biosfera.

Las buenas lenguas

En la frase: “Dame el dentífrico”, ¿cómo debe decirse: dentífrico o dentrífico?

CLARO, lo correcto es: “Dentífrico”, de denti, dente: diente; y fricar, que significa friccionar, frotar.

Libro abierto

Proyecto México 2018, Nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por Arturo Salcido Beltrán. Instituto Politécnico Nacional. El autor, economista, abogado y ex diputado federal, propone una nueva carta magna y redacta, artículo por artículo, una constitución que supla las deficiencias e injusticias que contiene la actual. Temas como implantar en México un sistema parlamentario que limite el abusivo poder presidencial, la creación del estado de Anáhuac en lugar del Distrito Federal, nueva legislación para hacer más eficientes y equitativos tanto los cuerpos de seguridad, como el poder judicial y el sistema carcelario, son temas que impugnan una constitución parchada y lejana a lo que hoy esperan los mexicanos del estado de derecho.

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Los nuevos conflictos que enfrenta la humanidad también traen nuevos términos que no sabemos usar, como “ecología”, para referirnos a la situación ambiental de un lugar. Es frecuente la expresión: “Los autos están deteriorando la ecología”. Pero es un error, porque lo que se está diciendo es que se deteriora una materia escolar, puesto que ecología significa “estudio del ambiente o del ecosistema”. Lo correcto es: Los autos deterioran el ecosistema, el bioma, el ambiente y hasta la situación atmosférica. Pero tampoco es correcto decir “medio ambiente”, pues medio y ambiente significan lo mismo.

Y en un tema colateral, hay un concepto que crea mucha confusión: mientras que la palabra atmósfera es esdrújula, con acento en la penúltima sílaba, sus expresiones cercanas: “estratosfera” y “biosfera” se escriben sin acento. ¿Por qué causa? Los lingüistas nos pueden dar muchas explicaciones, pero en el fondo sólo hay una razón: por capricho y falta de acuerdo, porque las tres palabras tienen exactamente la misma estructura: atmósfera, estratosfera y biosfera.

Las buenas lenguas

En la frase: “Dame el dentífrico”, ¿cómo debe decirse: dentífrico o dentrífico?

CLARO, lo correcto es: “Dentífrico”, de denti, dente: diente; y fricar, que significa friccionar, frotar.

Libro abierto

Proyecto México 2018, Nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por Arturo Salcido Beltrán. Instituto Politécnico Nacional. El autor, economista, abogado y ex diputado federal, propone una nueva carta magna y redacta, artículo por artículo, una constitución que supla las deficiencias e injusticias que contiene la actual. Temas como implantar en México un sistema parlamentario que limite el abusivo poder presidencial, la creación del estado de Anáhuac en lugar del Distrito Federal, nueva legislación para hacer más eficientes y equitativos tanto los cuerpos de seguridad, como el poder judicial y el sistema carcelario, son temas que impugnan una constitución parchada y lejana a lo que hoy esperan los mexicanos del estado de derecho.

Plantas medicinales del estado de Durango y zonas aledañas, por Martha González Elizondo y otros. IPN. 209 Págs. Un libro grande y grandioso, uno de los best-sellers del Politécnico, que informa de manera científica y confiable los usos medicinales de la flora silvestre de Durango y muchas partes de México. Nada que ver con los charlatanes que con frecuencia nos estafan en nombre de la herbolaria.

viernes, 22 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Como un día de fiesta, la tv estadunidense estuvo repitiendo el momento en que Fidel Castro se cayó y se lastimó piernas y brazos.

Feliz el gringo malvado

gozó a Fidel dolorido,

y aunque lo mire caído

nunca lo verá postrado.

jueves, 21 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Un líder corrupto, demagógico, tramposo y ratero tomó las instalaciones del PRI.

Si porque un líder tramposo,

demagógico y malvado

al PRI mantiene tomado,

qué tiene eso de angustioso

si siempre está secuestrado

por un líder asqueroso.

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Rubén Mendoza, precandidato del PAN al gobierno de Edomex y que como presidente de Tlalnepantla asignó cuatro millones de pesos de sobresueldo a su madre, aclara que no tiene complejo de Edipo.

Amor de ese prototipo

es tan grande y tan anómalo,

que no es complejo de Edipo:

es complejo Edipo-pótamo...

miércoles, 20 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Es un delito grabar conversaciones y videos sin consentimiento de los involucrados, pero no se castiga a los oportunistas que los difunden en los medios, ya sea por consiga o por dinero.

Si en la oreja gobiernista

hay pájaros alambrones,

en la prensa oportunista

sobran pájaros nalgones.

martes, 19 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

A pesar de la fuerte oposición en México y Estados Unidos, los funcionarios federales insisten en enriquecerse permitiendo que se instale un Wal-Mart en la ruinas de Teotihuacan.

Si es que están necesitados

los funcionarios vivales,

que pongan supermercados

en sus ruinas maternales.

sábado, 16 de octubre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Vamos a ver dos casos en donde expresamos una palabra por otra.

Cuando alguien nos incita a la sensualidad o nos “alborota la hormona”, decimos que nos despertó la “lívido”. Pero es un desatino; en realidad debemos pronunciar “libido”, sin acento esdrújulo y con “b”, que es como se le llama al impulso sexual. Porque “lívido”, con tilde y con “v”, significa amoratado, que es el color que adquiere el rostro cuando nos asustamos o congestionamos; lo lívido no es lo blanco, como erróneamente se cree.

En el segundo caso está la palabra medicina. Es incorrecta cuando la usamos en frases como: “Si no tomas la medicina, no vas a sanar”. En ese contexto el término diferenciador es “medicamento”, porque medicina es la ciencia, y por lo tanto la profesión o la facultad que estudia esa especialidad. Así que medicina no es lo mismo que medicamento, aunque algunos lexicólogos lo acepten.

Las buenas lenguas

En la frase: “Mi hermano tosió toda la noche y hasta tuvo temperatura”, ¿dónde está la incorrección?

CLARO, debe decirse: “...y hasta tuvo fiebre”. Porque todos los seres humanos vivos tenemos temperatura, a menos que seamos cadáveres. En todo caso, quien tiene fiebre tiene “temperatura alta”.

Libro abierto

Plantas medicinales del estado de Durango y zonas aledañas, por Martha González Elizondo y otros. IPN. 209 Págs. Un libro grande y grandioso, uno de los best-sellers del Politécnico, que informa de manera científica y confiable los usos medicinales de la flora silvestre de Durango y muchas partes de México. Nada que ver con los charlatanes que con frecuencia nos estafan en nombre de la herbolaria.

viernes, 15 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Dolores Padierna amenaza con volver a tomar la Cámara de Diputados si siguen legislando contra el pueblo.

La legislatura anárquica

debe, según los doctores,

untarse kilos de árnica

para evitarse dolores.

jueves, 14 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El asalto en Sonora, donde se llevaron 130 millones de pesos, es llamado el robo del siglo, pero...

Yo conozco otros ladrones

que por atracar al Peje

roban nueve mil millones

de presupuesto al DF.

lunes, 11 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Los ingenuos creen  que el ex secretario de Finanzas del DF, Gustavo Ponce, aclarará toda la corrupción del “caso Ahumada”, pero él calla y se declara “chivo expiatorio, chivo de levita”.

No crea que con su aprehensión

ahora Ponce todo admita

y lo suelte de un jalón:

como “chivo de levita”

soltará la información

de a poquito y en bolitas.

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Diputados del PAN y el PRI insisten en arrebatar el presupuesto educativo al Gobierno del DF, y el PRD amenaza con volver a asaltar la Cámara Baja.

Si la lucha se rebaja

con actitud corrientísima,

ya no es la Cámara Baja:

es la Cámara bajísima

viernes, 8 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

La infamia, la conjura, la vulgaridad, la miseria y la politiquería siguen envileciendo la Cámara de Diputados.

Por sus hechos tan soeces

los diputados actuales

ahora se escriben con “eses”,

pero con heces fecales.

jueves, 7 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Los diputados de todos los partidos combaten como porros, dizque en defensa de la educación.

Hoy cualquier legislador

requiere para sus males

en vez de un educador

un instructor de animales.

miércoles, 6 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Otra vez los legisladores perredistas, ahora los del DF, cometen arbitrariedades en la Cámara de Diputados, en su afán de defender a López Obrador de las agresiones foxistas.

Si se va a apoyar al Peje

contra las trampas malvadas,

que el perredismo se deje

de hacer sus pejendejadas.

martes, 5 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Como el Lázaro bíblico, otra vez el PRI volvió a resucitar en elecciones estatales.

Este Lázaro demanda

sus beneficios divinos

y al resucitar ya le anda

por regresar a Los Pinos

lunes, 4 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Pobladores de Cocotitlán, Edo. de México, lincharon a tres malhechores que intentaron robar dinero del pueblo.  

Aquí se ofrece un buen plan

para los rateros míticos:

mandar a Cocotitlán

a todos nuestros políticos.

domingo, 3 de octubre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

No todos sabemos aplicar los gerundios. Para no caer en errores, muchos maestros de redacción de aconsejan no usarlos. Pero es tanto como pedir que en la cocina no empleemos el cuchillo para evitar herirnos. El gerundio es necesario es nuestro idioma.

Se usa adecuadamente cuando el verbo estar controla la acción del gerundio: “Amelia está probando el nivel del audio”; “Héctor estuvo escribiendo su artículo periodístico”.

También es adecuado el gerundio cuando indica el modo simultáneo en que se ejerce un verbo o como adverbio. Por ejemplo, cuando alguien dice: “Ayúdame a poner la mesa”, significa que entre ambos van a colocar los utensilios de comida. En cambio, si decimos: “Ayúdame, poniendo la mesa”, indica la manera en que se desea esa ayuda. Este es otro ejemplo de un gerundio que explica cómo se realiza un verbo: “Rosaura comenzó el programa leyendo las noticias del día”.

Pero aplicamos mal el gerundio cuando queremos que indique una consecuencia o efecto de un verbo o acción: “Ana Cristina compitió, ganando el primer lugar”. Para escribir con corrección, debe decirse: “Ana Cristina compitió y ganó el primer lugar. Otro uso inadecuado del geruncio: “Lourdes terminó la canción, quedando todos emocionados”. Para evitarlo debe escribirse: “Cuando terminó la canción, todos quedaron emocionados”.

Este es sólo un aspecto de los usos del gerundio. En otra ocasión volveremos al tema.

Las buenas lenguas

En la frase: “Hoy no escuché el noticiero”, ¿cómo debe decirse: “noticiero” o “noticiario”?

CLARO, al referirse al programa de noticias debe escribirse “noticiario”. En realidad, “noticiero” es la persona que da a conocer o lee las noticias.

Libro abierto

De domingo a domingo, conversaciones con Andrés Henestrosa, por Martha Chapa. 174 pp. El popular escritor oaxaqueño (que por desgracia es más conocido que leído) platica largamente con la pintora de las manzanas. Una sabrosa conversación en la que el autor juchiteco charla desde su llegada a México hasta nuestros días, y por donde pasan novelistas, poetas, políticos y otros personajes. Por cierto, hoy don Andrés anda con la salud muy quebrantada.

sábado, 2 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

"Es urgente reformar el presidencialismo", afirmó Santiago Creel, secretario de Gobernación.

¿Y para qué limitar

aquella reforma urgente:

si se trata de cambiar,

cambiemos al presidente.

viernes, 1 de octubre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ahora se entiende por qué el Gobierno del DF quitó el Monumento a Cuauhtémoc de donde estaba...

Cuando cambió de aposento

aquel Cuauhtémoc tan corvo,

aclaró el Peje contento

pero con discreto morbo:

“Movamos el monumento

porque sólo es un estorbo”.

jueves, 30 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Una incontrolable plaga de ratas invade la Sierra Tarahumara.

Para ratas en bandada

allá en Sindicatolandia,

en la Sierra Tara-Ahumada

y el Reino de Foxilandia.

miércoles, 29 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Y en serio, en serio: ¿qué salió de la reunión para dialogar entre Fox y el Peje?

Como afirma un politólogo:

si con obstinados tonos

quieren dialogar dos monos

lo que sale es un monólogo.

martes, 28 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Después de que el Inegi lo exhibió como mentiroso, el gobierno foxista quiere culpar a Andrés López Obrador de una ineptitud federal:  el desempleo.

Quien el desempleo pervierte

al disculparlo por zonas,

mantiene, según se advierte,

desempleadas las neuronas.

lunes, 27 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ni a cuál irle en la candidatura presidencial: López Obrador aseguró todavía hace un año que lo diéramos por muerto, y Martha Sahagún juró hace 70 días que no iba a buscar la presidencia. Pero ahí están ambos, moviendo la cabecita...

Es el político entuerto

puro pacto de saliva:

si aquel pasaba por muerto,

ésta se pasa de viva.

domingo, 26 de septiembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Nos causan muchos problemas los participios. Usted sabe: ado (he andado), ido (he salido), to (he vuelto), cho (he dicho), so (recluso), etcétera. El problema se complica cuando hay adjetivos que se escriben igual, o participios que se “oyen” feo..

Veamos el caso de “elegido”:

En el verbo elegir tenemos el participio regular “elegido” y participio irregular electo. En general, el participio regular se usa como verbo con el auxiliar haber, en tanto que el participio irregular se usa como adjetivo. Por ejemplo, como verbo auxiliar: “Han elegido a Fulano como presidente”; mientras que como adjetivo: “Él es el presidente electo”. Hay otros verbos con doble participio, como: corromper (corrompido-corrupto: “Lo han corrompido”, “es un hombre corrupto”); matar (matado-muerto: “Lo han matado”, “está muerto”); absorber (absorbido-absorto), bendecir (bendecido-bendito), recluir (recluido-recluso).

Las buenas lenguas

Tenemos la oración: “Los diputados no pudieron consensuar la reforma eléctrica”. ¿Cómo debe decirse: consensuar o censensar?

CLARO, debe escribirse: “Los diputados no pudieron consensuar”. No se dice consensar y menos concensar, que viene de censo.

Libro abierto

Ginecobstetricia, temas selectos, por Miguel Zamora y Carlos Briones. Instituto Politécnico Nacional. 286 pp. Dos especialistas mexicanos reúnen en un ambicioso estudio la experiencia de un sinfín de ginecobstetras para abordar temas relacionados con el tratamiento del embarazo, tanto para la madre como para el producto. Aunque el volumen está dirigido a especialistas, un buen lector puede encontrar accesible la información.

sábado, 25 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Francisco Gil, secretario de Hacienda, culpa al Gobierno del DF de no cobrar cargas fiscales a los puestos ambulantes, pero él nunca ha aplicado impuestos a las millonarias ganancias de la Bolsa de Valores.

Nuestra Bolsa de Valores

es un ambulante puesto,

a la que Paco Temblores

teme cobrarle un impuesto.

viernes, 24 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Ya son varias las esposas, o "costillas" como se les llama con machismo bíblico, que ansían heredar el cargo público de sus maridos.

Ciertas esposas me informan

que esta herencia de la silla

la inició en forma sencilla

el matrimonio que forman

Miguel Hidalgo y Costilla.

jueves, 23 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA
Las esposas de funcionarios públicos andas ansiosas por suceder en el cargo a sus maridos.
Si cualquier primera dama
su candidatura alienta,
qué les parece esta trama:
¡Trevi para presidenta!

miércoles, 22 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Pusilánime o corrupto, el Poder Judicial no supo exigir su independencia del Poder Ejecutivo, y toma dictado de desafuero en las piernas del presidente vaquero, aunque atente contra la democracia.

Hay magistrados ignotos
que en humillantes derrotas
deben despreciar los votos
si los aplastan las botas.

martes, 21 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Rosalvina Garabito y otros legisladores del PRD proponen leyes para impedir la sucesión de familiares en cargos públicos.

En la ley de sucesión

que perredistas sugieren,

los políticos de acción

un cambalache sostienen:

que la madre sea excepción,

al fin que muchos ni tienen.

lunes, 20 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

La iglesia católica prohíbe la consulta de horóscopos y la lectura de cartas.

Ordenarle a un ser humano
que ya no crea en signos míticos
es pedir que a un mexicano
no lo engañen los políticos

domingo, 19 de septiembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA
En nuestra expresión diaria hay varios términos similares, que tienen distinto significado según su contexto. Por ejemplo, ¿cuál es la palabra correcta: fuera o afuera?
Bien, ambas expresiones son correctas, pero deben ser usadas de manera adecuada. La palabra fuera se usa para referirse a un lugar específico: “Estuve fuera de la ciudad por tres semanas”. En cambio, la palabra afuera, con el prefijo “a” indica movimiento: “En la casa hace mucho calor, vamos afuera”.
Lo mismo pasa con delante y adelante; dentro y adentro; donde y adonde. Con el prefijo “a”, siempre vamos a indicar acción. Por ejemplo, dentro es el lugar y adentro es la acción de ir hacia dentro.
Otras palabras similares, que se aplican según su contexto, son motor y motriz. Motor se aplica para los sustantivos masculinos, como taller automotor (por eso está mal dicho y escrito “taller automotriz”, aunque usted lo vea así con mucha frecuencia, ya que taller es masculino y motriz es femenino). En cambio, motriz adjetiva las palabras en femenino, como “industria automotriz”, no “industria automotora”, como escriben y dicen algunas personas. ¿Para qué inventar “automotora”, si ya existe el término “automotriz”, que es el femenino aceptado?

Las buenas lenguas

En la frase: “Ayer fuimos al parque a ver una exposición del mundo antediluviano”, ¿cómo debe decirse: “antediluviano” o “antidiluviano”?
CLARO, debe escribirse “antediluviano”, con “e”, es decir, el mundo antes del Diluvio. Escribir “antediluviano”, en todo caso significaría contra el diluvio, como decir: “antiamericanista”, o sea, contra el América.

Libro abierto

Mensajero de la Revolución, por Abelardo Iparrea. Instituto Politécnico Nacional. 254 pp. Un libro sabroso y sólido, porque hermana la historia con el relato personal. El autor cuenta la vida de uno de los hombres que lucharon al lado de Ricardo Flores Magón. La revolución mexicana desde el punto de vista de los anarquistas, sin duda uno de los grupos más limpios, cultos e irreductibles de la gesta armada.

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Hay gente que usa con la misma intención tres palabras que en realidad significan tres conceptos diferentes: “mucho”, “bastante y “demasiado”.

Cuando empleamos mucho, debemos referirnos a una gran cantidad. Por ejemplo: “Hace mucho calor”. Mucho es lo contrario de poco, y no significa ni bastante ni demasiado.

Porque bastante es sinónimo de suficiente, que es como decir: “Ya no me des más, con eso me basta”. “Hace bastante calor”, es decir, con este calor estoy bien, es suficiente, porque si hiciera más calor o menos calor, me incomodaría. Cuando declaramos: “Te quiero bastante”, realidad estamos afirmando: “Con eso que te quiero es suficiente, ya no debo quererte más”.

En cambio, demasiado se usa cuando algo es excesivo. Así que si queremos expresar que el calor es exagerado, que se pasó de la raya, diremos: “Hace demasiado calor”. Si mencionamos: “Tu prima es demasiado simpática”, sugeriremos que su simpatía es hostigante, exagerada.

Las buenas lenguas

de acuerdo a: Incorrecto, a pesar de su uso tan frecuente

de acuerdo con: Uno está de acuerdo con alguien, no de acuerdo a alguien

En la frase: “De acuerdo con lo que apuntaste, a mí me toca llevar el café”, ¿cómo debe decirse: “de acuerdo con” o “de acuerdo a”?

CLARO, debe decirse: “De acuerdo con”, porque uno está “de acuerdo con alguien”, no “de acuerdo a alguien”.

Libro abierto

Homenaje a don Francisco Liguori, príncipe de los epigramistas. 135 págs. En el primer aniversario de su muerte, una necesaria antología de los mejores epigramas y “antimoralejas” escritas por el bardo orizabeño. El volumen está salpicado de entrevistas y recuerdos de sus amigos. Ventas al teléfono del DF: 015-52942696.

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

En nuestra expresión diaria hay varios términos similares, que tienen distinto significado según su contexto. Por ejemplo, ¿cuál es la palabra correcta: fuera o afuera?

Bien, ambas expresiones son correctas, pero deben ser usadas de manera adecuada. La palabra fuera se usa para referirse a un lugar específico: “Estuve fuera de la ciudad por tres semanas”. En cambio, la palabra afuera, con el prefijo “a” indica movimiento: “En la casa hace mucho calor, vamos afuera”.

Lo mismo pasa con delante y adelante; dentro y adentro; donde y adonde. Con el prefijo “a”, siempre vamos a indicar acción. Por ejemplo, dentro es el lugar y adentro es la acción de ir hacia dentro.

Otras palabras similares, que se aplican según su contexto, son motor y motriz. Motor se aplica para los sustantivos masculinos, como taller automotor (por eso está mal dicho y escrito “taller automotriz”, aunque usted lo vea así con mucha frecuencia, ya que taller es masculino y motriz es femenino). En cambio, motriz adjetiva las palabras en femenino, como “industria automotriz”, no “industria automotora”, como escriben y dicen algunas personas. ¿Para qué inventar “automotora”, si ya existe el término “automotriz”, que es el femenino aceptado?

Las buenas lenguas

En la frase: “Ayer fuimos al parque a ver una exposición del mundo antediluviano”, ¿cómo debe decirse: “antediluviano” o “antidiluviano”?

CLARO, debe escribirse “antediluviano”, con “e”, es decir, el mundo antes del Diluvio. Escribir “antediluviano”, en todo caso significaría contra el diluvio, como decir: “antiamericanista”, o sea, contra el América.

Libro abierto

Mensajero de la Revolución, por Abelardo Iparrea. Instituto Politécnico Nacional. 254 pp. Un libro sabroso y sólido, porque hermana la historia con el relato personal. El autor cuenta la vida de uno de los hombres que lucharon al lado de Ricardo Flores Magón. La revolución mexicana desde el punto de vista de los anarquistas, sin duda uno de los grupos más limpios, cultos e irreductibles de la gesta armada.

sábado, 18 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Todo indica que el Partido de la Revolución Democrática se retirará para no apoyar a Maricarmen Ramírez, aunque seguramente gane la gubernatura en Tlaxcala.

Vuela, vuela, palomita,
que no se te rompa el ala:
vuela y dile al Pe-erre-dé
que no se suba en Tlaxcala,
porque aquí según se ve
si se baja no resbala:
es mejor ser perderé
que ganador a la mala.

jueves, 16 de septiembre de 2004

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

En estas Fiestas Patrias, Hidalgo exige a López Obrador que reivindique a René Bejarano. Pero no Miguel, sino Javier Hidalgo, representante del “Monstruo come-portafolios” en la Izquierda Democrática Nacional, principal grupo acarrea-votos del PRD.

Cual patriota defensor,
hoy exclama el nuevo Hidalgo
en plan de libertador:
“¡Es idiota el que deje algo!”

martes, 17 de agosto de 2004

Historia de humor

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Nada hay más cercano al amor que el humor. Podríamos decir que hasta abrevan en la misma necesidad vital: las ganas de ser feliz. Así como no conozco a nadie que se enamore para buscar la infelicidad, del mismo modo nadie acude al humor para estimular la tristeza. Pero de que los hay, los hay: en el amor, un ejemplo es el tango, y más específicamente, Enrique Santos Discépolo, quien compraba toneladas de chile habanero para arrojárselo en su heridas de amor. Y en el humor hay ejemplos literarios como otro Enrique: Jardiel Poncela, el humorista español que se reía de lo malvada que era la humanidad. Pero también hay caricaturistas como el yucateco Carlos Dzib, quien con el humor negro de sus últimos años de vida nos hacía reír mientras lidiábamos con un profundo sentimiento de culpa.

Pero el humorista –el humorista inteligente, debo aclarar–, cuando nos hace reír nos mueve una neurona, y cuando hace pensar nos lleva a los umbrales de la reflexión. Esto es, la reflexión con risa llega al corazón.

Por eso podemos decir que el humor es una acción política, así sea el humor más chabacano. Cuando los cómicos de la tele aparecen haciendo o diciendo babosadas también están introyectando una ideología y proponiendo una conducta a los televidentes. No sé qué tan inteligentes sean los que manejan Televisa, pero cuando tuvieron en sus manos los videos de René Bejarano, para trasmitirlos seguramente pensaron en dos o tres opciones de programa y al final determinaron que con Brozo iban a causar mayor impacto. Quién sabe qué hubiera pasado en otros lados, pero fue un golpazo proyectarlos con el ahora sí que Payaso Tenebroso.

En México el humorismo desde siempre ha cumplido una función ideológica, o para decirlo mejor: política. Hay vestigios de culturas prehispánicas en donde el humor –sexual, burlesco y hasta político– se manifiesta en grifos, estatuillas y otros objetos que sobrevivieron a la intolerancia cachupina.

La mejor manera que tenían los indios y mestizos para combatir la conquista criminal era el humor. Desde el siglo XVI, los nativos ridiculizaban a los invasores mediante canciones, hojas volantes, caricaturas y chistes que corrían entre el pueblo remontando la catarsis y cumpliendo más una función politizadora. Desde José Joaquín Fernández de Lizardi hasta los humoristas de las intervenciones –francesa y estadunidenses–, pasando por José Guadalupe Posada y los cómicos de la legua –seguramente más preparados que los académicos de la Lengua–, el mejor humor florece en el pueblo, más allá de falsos reivindicalismos.

A partir del siglo XX, la gente del poder detectó la energía devastadora del humor y sin mucho esfuerzo atrapó a los humoristas para defender sus intereses a cambio de un pan y diez centavos. Los dueños del país en tiempos revolucionarios soltaron a sus perros humoristas para socavaran la imagen del de por sí minimizado Francisco I. Madero. Artistas como José Clemente Orozco, Arias Bernal y hasta el jovencísimo García Cabral descerrajaron infinidad de caricaturas para crear un ambiente hostil contra Madero, hasta que una acumulación de circunstancias causó su caída y asesinato.

Vino después la institucionalización de la Revolución (¿a poco no es de carcajada: revolución institucional?) y salvo algunos destellos en la prensa doctrinaria o en las tandas carperas, caricaturistas, guionistas, cómicos y compositores humorísticos vivieron domesticados por el germen del priismo y el priismo abierto hasta los años noventa.

Los poquísimos hacedores de humor que ejercían su libertad crítica eran vistos con admiración y reverencia, desde Jesús Martínez Palillo hasta el mítico Rius, pasando por el cartonista Rogelio Naranjo. Pero otros fueron injustamente olvidados por la gente, como el autor de la canción “Ojos tapatíos”, Méndez, que luego de escribir un skecht divertidísimo contra el presidente en turno, fue perseguido hasta que por fin lo desaparecieron.

Pero si hacemos un recuento, veremos que son pocos los humoristas que hicieron crítica gubernamental durante el siglo XX hasta finales de los ochenta. Si acaso pervivió el humor anónimo con el cual se defiende la gente o atacan los poderosos; en ese caso, recordemos los chistes que circulaban contra la supuesta estupidez del presidente Luis Echeverría, que por cierto eran iguales a los chistes que en Chile se decían contra el presidente Salvador Allende.

En este repaso podría mencionarse a la periodista Magdalena Mondragón, quien publicó hace algunos decenios el libro Los presidentes me dan risa, donde reúne un divertido anecdotario que va desde el presidente Manuel González hasta Miguel Alemán. Y por ahí también aparece Elmer Homero, sobrenombre del periodista Rodolfo Coronado, quien en un volumen al parecer inédito reúne todo tipo de textos humorísticos y desacralizadotes, lo mismo de articulistas que de reporteros y epigramistas.

Los caricaturistas –cartonistas se llaman a sí mismos en caravana anglicada– poco a poco despertaron a la crítica. Dicen que entre los primeros de la segunda mitad del siglo XX está Abel Quezada. La verdad es que –mitologías aparte– Quezada fue un buen cronista de los arquetipos mexicanos: el político marrullero, el periodista famélico, el indio muerto-de-hambre, el taquero mosqueado, etcétera. Pero poco concretó sus temas críticos en un funcionario o un gobierno específico, salvo aquel cartón todo negro con la pregunta ¿Por qué? que publicó al día siguiente de la masacre gubernamental el 2 de octubre de 1968.

Más bien creo que los humoristas críticos fueron abriéndose paso poco a poco sobre todo a partir del sexenio lopezportillista, se pusieron de pie en el gobierno de Miguel de la Madrid y en la presidencia de Carlos Salinas de Gortari mostraron todo el esplendor que hoy les conocemos. No vine a hablar aquí sólo de los caricaturistas, pero lo cierto es que su labor es sintomática y marca rutas. Claro, los viejos caricaturistas de Excélsior, Novedades, La Prensa y otros se quedaron rezagados. Pero los jóvenes que seguían a Naranjo y Magú agarraron confianza en La Jornada y otros, como Patricio en el diario Milenio. Un caso extraño es el de Calderón, un muy buen caricaturista que, como las grandes parejas cinematográficas, encontró el amor de su vida en el diario Reforma, que tiene su misma visión empresarial, proyanqui y antizquierdista.

Pero, ¿y los humoristas escritores? Como dije, la mayor parte han servido al sistema sin mayor gloria que la de hacer reír a costa de la oposición, los comunistas, los indios, los homosexuales, las mujeres, los negros, las luchas sindicales, Fidel Castro, los rusos, los chaparros y todo lo que no es aceptado por el sistema. Pero eso no impide reconocer su gran talento para hacer reír, desde Marco A. Almazán y Carlos León, hasta los epigramistas como el Vate Manuel Campos Díaz, Luis Vega y Monroy, Pancho Liguori, Tomás Perrín, sin olvidar a los libretistas de los teleprogramas cómicos, como Mauricio Kleiff, Marco Antonio Flota, Rodríguez Ajenjo, Roberto Gómez Bolaños y muchos escritores que hacían chistes a destajo para consolidar la teleadicción en los mexicanos.

En realidad, los llamados intelectuales poco han acudido al humor. Por ahí en los años cincuenta el gran Salvador Novo, tan desacralizador como lambiscón cuando quería, pergeñó grandes textos humorísticos, ya sea en sus poemas homosexuales o anticomunistas, o bien en los epigramas y artículos que escribió en el cardenismo contra Jaime Torres Bodet, el ex presidente Ruiz Cortines y muchos otros. Un deslumbrante ejemplo del intelectual humorístico s Carlos Monsiváis, tan corrosivo y despiadado como divertido y solidario, aunque es cierto que hoy parece que se autofusila y suena a parodia de sí mismo. Alguien estará pensando en Renato Leduc; pero la verdad es que el Gran Jefe Pluma Blanca era más bien un escritor y articulista anecdótico y no tanto un humorista consumado. En cambio, es ineludible recordar aquí a Jorge Ibargüengoitia, el guanajuatense que hizo del retrato costumbrista toda una visión inapelablemente jocosa para el que quiera conocer por dentro al mexicano clasemediero.

Chava Flores y el autor de la Familia Burrón son creadores aparte. Sus trabajos humorísticos son verdaderas obras maestras de la crónica mexicana. En sus personajes, en las situaciones que describen y en la atmósfera que crean palpita todo un mapa genético del mexicano, en su grandeza y su ridiculez. Y casi esquina con ellos, están los cómicos del espectáculo, el teatro, el cine, la televisión, que no vamos ni siquiera a mencionar porque ya todos ustedes los pueden tipificar mejor que nadie y porque aquí nos quedaríamos muchas horas recordando, homenajeando y peleándonos por el Panzón Soto, el primer Cantinflas, Tintán, Chespirito, Mantequilla, Los Polivoces, Clavillazo, Emilio Brillas, ¡uff! En definitiva, los actores le ponen cara y espíritu a esa vocación lúdica que norma a los mexicanos.

Hoy el humor –en la tele, el cine, la prensa, el arte, la música– no es tan diferente que el de antaño. Quizá ganamos un poco más de libertad para hablar de los políticos, del sexo y de la religión. Pero ni somos más cultos, ni más hábiles, ni más artistas que los de antes.

Lo que caracteriza al humor de hoy es que debe dirigirse a gente menos ingenua y más informada. Se supone que eso debería cincelar un humor más fino y creativo, pero todos los días la realidad nos contradice, con las estupideces que trasmite la tele, las simplezas que proyecta el cine y los analfabetismos que lanzan las canciones dizque humorísticas.

Esto es: todavía nos falta mucho camino para llegar a ser un pueblo culto e inteligente. ¡Ay humor, cómo me has puesto!