sábado, 23 de octubre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Los nuevos conflictos que enfrenta la humanidad también traen nuevos términos que no sabemos usar, como “ecología”, para referirnos a la situación ambiental de un lugar. Es frecuente la expresión: “Los autos están deteriorando la ecología”. Pero es un error, porque lo que se está diciendo es que se deteriora una materia escolar, puesto que ecología significa “estudio del ambiente o del ecosistema”. Lo correcto es: Los autos deterioran el ecosistema, el bioma, el ambiente y hasta la situación atmosférica. Pero tampoco es correcto decir “medio ambiente”, pues medio y ambiente significan lo mismo.

Y en un tema colateral, hay un concepto que crea mucha confusión: mientras que la palabra atmósfera es esdrújula, con acento en la penúltima sílaba, sus expresiones cercanas: “estratosfera” y “biosfera” se escriben sin acento. ¿Por qué causa? Los lingüistas nos pueden dar muchas explicaciones, pero en el fondo sólo hay una razón: por capricho y falta de acuerdo, porque las tres palabras tienen exactamente la misma estructura: atmósfera, estratosfera y biosfera.

Las buenas lenguas

En la frase: “Dame el dentífrico”, ¿cómo debe decirse: dentífrico o dentrífico?

CLARO, lo correcto es: “Dentífrico”, de denti, dente: diente; y fricar, que significa friccionar, frotar.

Libro abierto

Proyecto México 2018, Nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por Arturo Salcido Beltrán. Instituto Politécnico Nacional. El autor, economista, abogado y ex diputado federal, propone una nueva carta magna y redacta, artículo por artículo, una constitución que supla las deficiencias e injusticias que contiene la actual. Temas como implantar en México un sistema parlamentario que limite el abusivo poder presidencial, la creación del estado de Anáhuac en lugar del Distrito Federal, nueva legislación para hacer más eficientes y equitativos tanto los cuerpos de seguridad, como el poder judicial y el sistema carcelario, son temas que impugnan una constitución parchada y lejana a lo que hoy esperan los mexicanos del estado de derecho.

Plantas medicinales del estado de Durango y zonas aledañas, por Martha González Elizondo y otros. IPN. 209 Págs. Un libro grande y grandioso, uno de los best-sellers del Politécnico, que informa de manera científica y confiable los usos medicinales de la flora silvestre de Durango y muchas partes de México. Nada que ver con los charlatanes que con frecuencia nos estafan en nombre de la herbolaria.

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