domingo, 26 de septiembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Nos causan muchos problemas los participios. Usted sabe: ado (he andado), ido (he salido), to (he vuelto), cho (he dicho), so (recluso), etcétera. El problema se complica cuando hay adjetivos que se escriben igual, o participios que se “oyen” feo..

Veamos el caso de “elegido”:

En el verbo elegir tenemos el participio regular “elegido” y participio irregular electo. En general, el participio regular se usa como verbo con el auxiliar haber, en tanto que el participio irregular se usa como adjetivo. Por ejemplo, como verbo auxiliar: “Han elegido a Fulano como presidente”; mientras que como adjetivo: “Él es el presidente electo”. Hay otros verbos con doble participio, como: corromper (corrompido-corrupto: “Lo han corrompido”, “es un hombre corrupto”); matar (matado-muerto: “Lo han matado”, “está muerto”); absorber (absorbido-absorto), bendecir (bendecido-bendito), recluir (recluido-recluso).

Las buenas lenguas

Tenemos la oración: “Los diputados no pudieron consensuar la reforma eléctrica”. ¿Cómo debe decirse: consensuar o censensar?

CLARO, debe escribirse: “Los diputados no pudieron consensuar”. No se dice consensar y menos concensar, que viene de censo.

Libro abierto

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