Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA
Vamos a ver dos casos en donde expresamos una palabra por otra.
Cuando alguien nos incita a la sensualidad o nos “alborota la hormona”, decimos que nos despertó la “lívido”. Pero es un desatino; en realidad debemos pronunciar “libido”, sin acento esdrújulo y con “b”, que es como se le llama al impulso sexual. Porque “lívido”, con tilde y con “v”, significa amoratado, que es el color que adquiere el rostro cuando nos asustamos o congestionamos; lo lívido no es lo blanco, como erróneamente se cree.
En el segundo caso está la palabra medicina. Es incorrecta cuando la usamos en frases como: “Si no tomas la medicina, no vas a sanar”. En ese contexto el término diferenciador es “medicamento”, porque medicina es la ciencia, y por lo tanto la profesión o la facultad que estudia esa especialidad. Así que medicina no es lo mismo que medicamento, aunque algunos lexicólogos lo acepten.
Las buenas lenguas
En la frase: “Mi hermano tosió toda la noche y hasta tuvo temperatura”, ¿dónde está la incorrección?
CLARO, debe decirse: “...y hasta tuvo fiebre”. Porque todos los seres humanos vivos tenemos temperatura, a menos que seamos cadáveres. En todo caso, quien tiene fiebre tiene “temperatura alta”.
Libro abierto
Plantas medicinales del estado de Durango y zonas aledañas, por Martha González Elizondo y otros. IPN. 209 Págs. Un libro grande y grandioso, uno de los best-sellers del Politécnico, que informa de manera científica y confiable los usos medicinales de la flora silvestre de Durango y muchas partes de México. Nada que ver con los charlatanes que con frecuencia nos estafan en nombre de la herbolaria.
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