lunes, 28 de febrero de 2005

Planetas sin vida

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

El investigador científico desmiente a quienes han vuelto a asegurar que hay signos de vida en Marte.

Nuestros planetas difusos

son como el PAN y Vicente:

inaccesibles, confusos

y sin vida inteligente.

lunes, 21 de febrero de 2005

Verso y reverso

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Recientemente Estados Unidos dio a conocer que el entonces presidente Echeverría se puso de acuerdo con el presidente Richard Nixon para criticar a los gringos y así ganar credibilidad.Y ahora ocurren los ataques a la CIA por parte del secretario de Gobernación, Santiago Creel, precandidato presidencial panista.

Si aceptó el Tío Sam sombrío

la agresión de Echeverría,

hoy Creel ataca a la CIA

con el permiso del Tío.

sábado, 12 de febrero de 2005

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Muchas son las palabras que, como se escriben casi igual, parecen significar lo mismo. Pero no. Hay gente que cree que puede decir vergonzante en lugar de vergonzoso, sin embargo su significado es distinto. Vergonzante es aquel o aquello que por cualquier motivo oculta o niega su filiación política, religiosa u otra. Por ejemplo: “Álvaro es un priista vergonzante”. En cambio, vergonzoso es una persona a la que le da vergüenza hacer algo, por timidez o apocamiento: “Ángela no sale en traje de baño porque es muy vergonzosa”. Pero vergonzoso también es algo reprobable: “El padre Maciel cometió un acto vergonzoso”.

En esta misma vertiente, no lo mismo voltear, volver y voltear.

Voltear significa dar vueltas a una persona o cosa, y también volver una cosa de una parte a otra hasta ponerla al revés de cómo estaba colocada. “Volteó la foto de su amada, para no verla más”,

Volver es regresar, desandar el camino. “Volver con la frente marchita”.

Volcar no es sinónimo de voltear. Es incorrecto decir: “Se volteó el camión”, “se volteó la leche”. Lo correcto es: “Se volcó el camión”, “Se derramó la leche”.

Las malas lenguas

Veamos la siguiente frase: “El energúmeno le infringió dos golpes a su esposa”. ¿Dónde está el error?

CLARO: Primero, en que ese tipejo haya venido al mundo. Luego, porque en ese contexto debe decirse: “infligió dos golpes”, pues infligir es sinónimo de castigar, aplicar. Infringir, por el contrario, significa transgredir, quebrantar, desobedecer.

Libro abierto

Morada del colibrí, de Roberto López Moreno. Instituto Politécnico Nacional. 132 págs. Poeta de letras mayores, de voz universal y de luz comprometida con el lector reflexivo, el chiapaneco López Moreno entrega en este libro uno de sus trabajos más lúcidos y lúdicos a la vez, donde la palabra se vuelve onomatopeya, regresa en fórmula matemática, se columpia en los juegos tipográficos y le quita a la poesía su vestido aseñorado para hacerla sabrosa, jugosa y besucona. Ah, qué poesía tan de ritmo, tan de abrazos comunicantes con pintores, músicos, filósofos y hasta poetas. Ah, qué poesía tan de propuesta indecorosa ésta de Roberto López Moreno.

sábado, 5 de febrero de 2005

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Hay palabras que parece que son sinónimas, y en realidad tienen distinto significado.

Tal vez algunos lo consideren un purismo, pero es necesario hacer la diferenciación entre ver, mirar, observar, visualizar y contemplar. De este modo:

Ver es la acción de posar la vista sobre un objeto: “Ve correr los niños”.

Mirar es la acción de ver con atención una persona u objeto: “Mira el cuadro de Dalí”

Observar es detener la mirada para analizar un objeto: “Observó que la firma del documento era falsa”.

Visualizar es crear una imagen en la mente: “Cuando la sintió cerca, visualizó su futuro”. Es error usarlo como ver.

Contemplar: Mirar con delectación y admiración a una persona, un paisaje o un objeto. Es un error usarlo como sinónimo de considerar o calcular.

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “Aunque era la primer vez que iba, no se perdió en el camino”. ¿Dónde está la incorrección?

CLARO: No se dice “La primer vez”, porque primer es masculino y vez es femenino. De decirse: “La primera vez”.