sábado, 13 de noviembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

La cultura de informadores, cronistas y protagonistas del deporte casi siempre se limita a su ámbito de especialidad, y de ahí que difundan muchísimos rebuznos que luego el público repite sin razonarlos.

En muchos diarios mexicanos la palabra futbol la escriben con acento –fútbol–, a pesar de que en nuestro país la pronunciamos como palabra aguda (acento prosódico en la última sílaba, como corazón y pirulí), y no grave (acento prosódico en la penúltima sílaba, como néctar y casa). Fútbol con acento en la “u” sólo se pronuncia en España y Sudamérica.

Muchos dicen box para referirse a la actividad del pugilismo. Pero el término correcto es boxeo.

Finalmente, el amigo Carlos Arthur escribió para recordarnos un par de frases que forman parte de los muchos televicios. Precisa el joven Arthur que los “cronistas” deportivos dicen con asiduidad: “El estadio está totalmente lleno”. Deberían saber que lo lleno ya está lleno, no total ni parcialmente. Otra de sus frases es: “El jugador sale visiblemente cojeando”. Pues claro, porque es imposible que no sea visible cuando alguien cojea, ¿no?

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “El no pudo prever el accidente”. ¿Cómo debe decirse: “prever” o “preveer”?

CLARO: Se dice “prever”, con la una sola “e” al final. Muchos se confunden con el verbo “proveer”, que en efecto se escribe con doble “e” en la última sílaba.

Libro abierto

La guerra del Medio Oriente, por Cipriano Gutiérrez y Leonardo Pérez. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 143 págs. Un oportuno libro, pues ahora con la muerte del líder palestino Yasser Arafat, el escenario geopolítico en el Medio Oriente requiere de un nuevo análisis. De manera sencilla se habla de las guerras interminables y los conflictos sociopolíticos que en nombre de la religión violentan a aquella zona.

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