domingo, 19 de septiembre de 2004

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Hay gente que usa con la misma intención tres palabras que en realidad significan tres conceptos diferentes: “mucho”, “bastante y “demasiado”.

Cuando empleamos mucho, debemos referirnos a una gran cantidad. Por ejemplo: “Hace mucho calor”. Mucho es lo contrario de poco, y no significa ni bastante ni demasiado.

Porque bastante es sinónimo de suficiente, que es como decir: “Ya no me des más, con eso me basta”. “Hace bastante calor”, es decir, con este calor estoy bien, es suficiente, porque si hiciera más calor o menos calor, me incomodaría. Cuando declaramos: “Te quiero bastante”, realidad estamos afirmando: “Con eso que te quiero es suficiente, ya no debo quererte más”.

En cambio, demasiado se usa cuando algo es excesivo. Así que si queremos expresar que el calor es exagerado, que se pasó de la raya, diremos: “Hace demasiado calor”. Si mencionamos: “Tu prima es demasiado simpática”, sugeriremos que su simpatía es hostigante, exagerada.

Las buenas lenguas

de acuerdo a: Incorrecto, a pesar de su uso tan frecuente

de acuerdo con: Uno está de acuerdo con alguien, no de acuerdo a alguien

En la frase: “De acuerdo con lo que apuntaste, a mí me toca llevar el café”, ¿cómo debe decirse: “de acuerdo con” o “de acuerdo a”?

CLARO, debe decirse: “De acuerdo con”, porque uno está “de acuerdo con alguien”, no “de acuerdo a alguien”.

Libro abierto

Homenaje a don Francisco Liguori, príncipe de los epigramistas. 135 págs. En el primer aniversario de su muerte, una necesaria antología de los mejores epigramas y “antimoralejas” escritas por el bardo orizabeño. El volumen está salpicado de entrevistas y recuerdos de sus amigos. Ventas al teléfono del DF: 015-52942696.

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