sábado, 16 de abril de 2005

Las malas lenguas

Por MANUEL GUTIÉRREZ OROPEZA

Con mucha frecuencia, tanto en los medios de información como en la vida diaria, confundimos los términos “tráfico” y “tránsito”.

Cuando los llamados “reporteros viales” rinden su informe callejero acostumbran decir: “El tráfico en esta avenida está muy pesado”, cuando en realidad se quieren referir al “tránsito” o circulación de los vehículos en la vialidad urbana. “Tráfico” es la acción de traficar, es decir, de comerciar, mover dinero o mercancía de un lugar a otro, para comprar, vender o negociar. Claro, por el uso, mucha gente ve de manera despectiva todo lo relativo a traficar. Si digo: “Mi tío es traficante en Chihuahua”, muchos van a pensar que dije “narcotraficante”, pero en realidad lo que quiero expresar es que es negociante en aquel estado norteño.

Las buenas lenguas

Veamos la siguiente frase: “Tu chiste está para destornillarse de risa”. ¿Hay alguna incorrección en ella?

CLARO: Debe decirse “desternillarse”, o sea: “De tanta risa se me caen los ternillos que sostienen las mandíbulas”, no los tornillos…

Libro abierto

El agua y la vida, de Carlos Gutiérrez Aranzeta y Carlos Gutiérrez Gaytán. Edit. Instituto Politécnico Nacional. 59 págs. Sí, todos nos dice que se está acabando el agua y que debemos cuidarla. Pero ¿por qué, cuál es su importancia, qué ocurre si se agota este líquido en el planeta? Con juegos y experimentos aquí se muestran los elementos para empezar a apreciar y cuidar el agua, así como saber de qué modo influye en todo nuestro alrededor.

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